|
Cantabria es una comunidad de vasta pluma literaria. Su belleza paisajística, su riqueza monumental y sus pequeños rincones nos descubren a cada paso lugares para la inspiración literaria. Es de destacar la pluma del escritor costumbrista cántabro José María de Pereda la cual hacía referencias a Cantabria en muchos de sus títulos como “Peñas arriba”, “Sotileza”, “El sabor de la tierruca” o “Blasones y talegas”. Ahora estos títulos vuelven a la actualidad ya que son protagonistas del programa Rutas Literarias del Ministerio de Educación en la que se proponen varios itinerarios para recorrer la comunidad como ‘Tras los pasos de Pereda. Cantabria Interior y Cantabria Costera’.
Siguiendo los pasos de “Peñas Arriba” Una de las novelas más conocidas de Pereda es “Peñas arriba”, ambientada en los parajes situados a los pies de Peña Sagra, en los valles del río Nansa. La obra transcurre en “Tablanca”, cuyo escenario podría estar localizado en Tudanca, y por el valle de “Promisiones”, que bien podría ser Polaciones. La zona donde se localiza “Peñas arriba” tiene un relieve bastante accidentado, con altitudes que van creciendo desde la costa hacia el interior. Las laderas de los montes están cubiertas por extensos bosques de hayas y robles, en los que se refugia una rica fauna. Esta comarca está separada de Liébana por Peña Sagra, un altísimo cordal, cuya cima se conoce como "El Cuernón de Peña Sagra" y supera los 2.000 mts de altitud. Esta montaña está rodeada de cierto misterio, según algunos autores, Peña Sagra debe identificarse con el monte Medulio, donde se desarrolló la última gran batalla de las guerras cántabras. Las últimas teorías sobre Peña Sagra señalan a este agrestre lugar como uno de los más importantes lugares mitológicos e históricos de la antigüedad.
A lo largo recorrido del Nansa, desde las cuencas altas hasta su desembocadura en la bella ría de Tina Menor, el río y sus afluentes atraviesan y bañan pequeñas poblaciones, hasta hace muy pocos año, eminentemente ganaderas.
En el valle de Polaciones, en la parte más alta de la cuenca, nos encontramos hasta un total de 13 aldeas con nombres como Salceda, San Mamés, Santa Eulalia o Santotís. Se trata de un valle con carácter y cultura propios, por su relieve, su vegetación, su fauna, su clima, su historia y sus costumbres ancestrales. Las curvas y recurvas de la carretera, nos asoman a uno de los paisajes más espectaculares de Cantabria, donde la naturaleza y la mano del hombre, se unen en el impresionante embalse de la Cohilla.
Un poco más abajo, se halla Tudanca, un asentamiento premedieval donde se puede contemplar la arquitectura típica de la zona de piedra de mampostería y madera de los bosques de la comarca. Este conjunto Histórico-Artístico nacional fue elegido hace más de cien años por José María de Pereda como escenario de su novela "Peñas arriba". En ella sobresale la casa-museo de José María de Cossío que atesora en su biblioteca miles de ejemplares, entre los que cabe destacar manuscritos como de Pereda o de Camilo José Cela, numerosos volúmenes traducidos a mano por Manuel Azaña y toda una colección de poemas manuscritos por los propios autores. En su camino hacia el mar, el río Nansa se topa con el pueblo de Cosío, asentado en los márgenes del río Vendul, afluente del Nansa, que rezuma historias hidalgas medievales y casonas indianas fruto de la melancolía de sus dueños. Carmona es otro de los núcleos que atraviesa el Nansa, cuya mejor panorámica se observa desde "la collada" , pequeña sierra que une la cuenca del Nansa con el valle de Cabuérniga. |